Antes de comenzar con esta reflexión, me gustaría definir qué son las redes sociales. Según afirman Castañeda y Gutiérrez (2010), las redes sociales (Social Networking Sites) son, básicamente, herramientas telemáticas que permiten a un usuario crear un perfil de datos sobre sí mismo en la Red y compartirlo con otros usuarios.
Actualmente, en mayor o menor medida, todos y cada uno de nosotros estamos presentes en alguna red social, acorde a nuestro entorno familiar, contexto laboral, aficiones, etc. Estas redes son potencialmente nuestra base de creación y desarrollo personal e integral. Así, con la conciencia de que Internet es cada vez más complejo, y ofrece enormes posibilidades, se hace necesario un cambio metodológico en el plano educativo, innovaciones novedosas y nuevos roles para docentes y alumnado.
Y es que las redes sociales nos aportan numerosos beneficios, tales como: un entorno propicio para la interacción, donde es fácil cuestionar y responder, construir nuestro conocimiento y difundirlo, identificarse con el grupo, etc. Pero no todo son ventajas. Su uso también comporta riesgos como: la desprotección de los estudiantes (ciberacoso, grooming, …), distracciones, adicción, etc. Llegando éstas últimas a poder afectar a nuestra reputación digital.
Desde la educación debemos corregir o al menos contrarrestar estas deficiencias. La institución escolar debe entrar de lleno en este asunto, para afrontar un futuro sin riesgos, donde los beneficios sean siempre mayores a las problemáticas derivadas. No debemos dejar pasar esta gran oportunidad para el cambio tecnológico y la mejora e innovación educativa.
¿Y ustedes qué pensáis sobre el uso de las redes sociales en el aula?
Bibliografía:
- Castañeda, L. y Gutiérrez, I. (2010). Redes sociales y otros tejidos online para conectar personas. En Castañeda, L. (coord.). Aprendizaje con redes sociales. Tejidos educativos para los nuevos entornos. Sevilla: MAD.



